2.- Una de las cosas que más
oímos está también relacionada con la cantidad de leche que tenemos. A las
mamás siempre nos preocupa que no sea suficiente, que nuestro pequeño se quede
con hambre. Ya sabéis que la naturaleza es muy sabia, y por ello nosotras
producimos la cantidad de leche exacta que necesita nuestro bebé. La cantidad
de leche aumenta gradualmente, cada día tenemos un poquito más adaptándose así
a las necesidades del niño tanto en cantidad como en composición. Una de las
cosas que más me ayudó es saber que la teta es como un grifo, no como un brick,
y nunca se termina ¡Es una forma muy gráfica y convincente de describirlo! ;) Cuando no somos mamás parece que la lactancia es algo automático. Es como si, al nacer, el bebé mamase sin ningún tipo de problema por “inercia natural”. Pero no es así y desde Little Doula queremos intentar que amamantar a vuestros bebitos sea un momento agradable para ambos y que seáis capaces de disfrutarlo. Si tenéis en cuenta nuestros consejos, seguro que todo os resultará más fácil.
1.- La mejor "técnica" para lograr una lactancia exitosa es dejar que, nada más nacer el bebé, éste repte por el cuerpo de la madre hasta encontrar el pezón y se enganche. Lógicamente la mamá ayudará al recién nacido a llegar al pecho. En ocasiones, los niños nacen exhaustos y tardan hasta hora y media en comenzar a mamar. El inconveniente es que, depende del hospital y del matrón/a que te toque, el niño permanecerá o no al lado de la madre en el momento de nacer, por lo que no se puede aseverar cómo ni cuándo será su primera lactancia. Para asegurarnos, lo ideal es acudir a un hospital de los denominados IHAN (Iniciativa de la Humanización de la Asistencia al Nacimiento) Iniciativa lanzada por UNICEF para acreditar a los centros que favorecen la lactancia.
2.- ¡Qué no nos separen! El bebé tiene que estar cerquita de su mamá en todo momento, lo mejor es que estén piel con piel, es decir, que la mamá se descubra el pecho y el niño esté encima con poquita ropa pero con una mantita por encima. Es el mejor sitio para nuestro hijo, cerquita de nuestro corazón, ese corazón que han sentido durante tanto tiempo y les da seguridad. No es necesario que pesen a nuestro hijo nada más nacer, lo mejor es dejarle con su mamá que es donde quiere estar. Ya habrá tiempo más tarde para pesarle y demás. Es más, la atención al recién nacido se puede hacer perfectamente encima de su madre.
3.- El bebé tiene que estar siempre, siempre, siempre acompañado de su mamá. Así cuando se despierte con hambre su mamá se dará cuenta y tardará dos minutos en alimentarle. Cuando se llevan los bebitos al nido y se despiertan sin llorar si nadie les hace caso se vuelven a dormir a los 15 minutos sin haber hecho la toma.
4.- El pecho debe ser a demanda, es decir, a la mínima señal de hambre se debe amamantar al niño. No hay que esperar a que nuestro hijo llore ya que si llora quiere decir que está desesperado por comer. Hay que ponerle al pecho en cuanto lo pide. ¿Y cómo lo pide? -os preguntareis-, pues muy fácil: hace ruiditos, mueve sus manitas, abre mucho la boca, o incluso simplemente aumenta su actividad.
Éstos son algunos consejos, en el próximo post os daremos más pero estamos encantados de que nos preguntéis cualquier duda. Ya sabéis que en el hilo de comentarios de este post os contestaremos encantados lo antes posible.
Leí este artículo y me impresionó bastante, la verdad. En primer
lugar, me gusta la gente que asume sus errores y aprende de ellos. Esto lo digo porque
la matrona que escribe este artículo cree que su gremio no ha actuado como debería. Esto, en parte, es cierto, pero a su vez pienso que no se conoce bien cuál
es el espacio de la doula y cuál el de la matrona y ésto hace que todos
nos sintamos amenazados y, por consiguiente, incómodos. Como en todo, la
ignorancia nos dirige al miedo.
Las doulas no somos en ningún caso personal sanitario, lo que hacemos es
acompañar a las parejas en el largo camino de convertirse en padres intentando que conozcan todas y cada una de las opciones que tienen y
ayudándoles a llevarlas a cabo. Básicamente intentamos hacer que todo sea más sencillo y
llevadero. Las matronas, por su parte, son personal sanitario que nos ayudan a las mamás desde
el punto de vista médico. Es cierto que parte del gremio no tiene la
idea de un parto respetado, ni de una lactancia exclusivamente materna o
de respetar el vínculo de la mamá y el bebito nada mas nacer. Pero hay
otras maravillosas que nos ayudan y nos respetan al máximo, nos dejan
disfrutar de cada momento y nos solucionan bastantes problemas a lo
largo del embarazo.
Nosotras, las doulas, no debemos meternos o traspasar la linea de lo
médico pues no estamos capacitadas para ello ni lo estaremos nunca y, a su
vez, esa no es nuestra función. Pero hay que asumir que es cierto que en ocasiones se traspasa y
por eso las matronas se pueden ofender con toda la razón. Creo que la solución a todo ésto se basa en el principio del respeto, de
saber cuál es el papel de cada uno en todo momento y, cómo no, en la
libertad de dejar hacer a la madre lo que crea que es mejor para su hijo
y para ella. Por otro lado, las doulas también hay veces que nos extralimitamos en
nuestras funciones y más allá de apoyar y aconsejar inculcamos nuestras
ideas.
Yo soy una firme defensora de la lactancia materna,
de hecho mi hijo de 15 meses sigue mamando y lo hará hasta que quiera.
Pero eso no quiere decir que si a mí una mamá me pide que la acompañe y
no cree en la importancia de la lactancia materna yo la
obligue a amamantar a su criatura. Mi papel no es ese, es el de informarla y
aconsejarla sabiendo siemepre que es ella la que tiene la decisión final. Espero que poco a poco cada uno encontremos nuestro lugar en un mundo
tan bonito como es el de la maternidad y que lo que logremos hacer es
que los papás y las mamás sean más felices y así también lo serán los
nenes. Seguro que lograremos trabajar en armonía dentro de poquito :)
Ya sabemos que el estreñimiento
es un factor común durante el embarazo por lo que para ayudar a nuestro aparato
digestivo no hay nada como nuestras amigas las ciruelas. Las podemos comer
frescas, semisecas o secas ya que nos ayudan por medio de la fibra, el agua y
las sales minerales que contienen. Las frescas, a su vez, hacen función
diurética, que en los últimos meses de gestación es más que útil. Por último
también nos aportan potasio (ya sabemos que es genial para combatir los
calambres) y hierro, fundamentales en este periodo.
Seguro que todos sabemos de su alto contenido en potasio, pero
igual no es tan conocida una cualidad del plátano muy eficaz para los últimos
meses de embarazo: gracias al plátano podemos aliviar el ardor de estómago ya
que actúa directamente en las paredes gástricas que producen mayor mucosidad
por lo que sensación de ardor es mucho menor. Es bueno tomarse un plátano después
de cenar pues proporciona, aunque no os lo creáis, un mejor descanso por la
noche. Pero recordad también que debéis esperar un ratito para acostaros
después de comer y espaciar las comidas, así el efecto será mucho mayor.
Por último, vamos a hablar del
pavo. Nos aporta una buena dosis de hierro que ya sabéis que es indispensable
en el embarazo y en el post parto. El pavo además de hierro contiene
"eme" que nos ayuda a asimilarlo de manera mucho más eficaz. Es una
carne muy fácil de digerir y tiene un alto valor proteico que por lo que nos
ayuda a la construcción de los tejidos del feto.


